Colección de discursos agrupados numéricamente
3.124. Argumentos
“Monjes, dondequiera que los monjes llegan a discutir y pelear, cayendo en la disputa y apuñalándose con cortantes palabras, estoy incómodo, incluso de dirigir mi atención allí y mucho menos irme ahí. Y llego a esta conclusión acerca de ellos: ‘Seguramente, estos venerables señores han abandonado tres cosas y han cultivado [otras] tres cosas’.
“Y, ¿cuáles son las tres cosas que han abandonado? Los pensamientos de renunciamiento, los pensamientos de benevolencia y los pensamientos de no dañar. Estas son las tres cosas que han abandonado.
“Y, ¿cuáles son las tres cosas que han cultivado? Los pensamientos sensuales, los pensamientos de animadversión y los pensamientos de daño. Estas son las tres cosas que han cultivado.
“Monjes, dondequiera que los monjes llegan discutir y pelear… llego a esta conclusión acerca de ellos: ‘Seguramente, estos venerables señores han abandonado tres cosas y han cultivado [otras] tres cosas’.
“Monjes, dondequiera que los monjes viven en concordia y armonía, sin discusiones y peleas, sin disputas, como una mezcla de leche y agua, mirándose unos a otros con afecto, estoy cómodo para irme allí, y mucho más dirigir mi mirada ahí. Y llego a esta conclusión acerca de ellos: ‘Seguramente, estos venerables señores han abandonado tres cosas y han cultivado [otras] tres cosas’.
“Y, ¿cuáles son las tres cosas que han abandonado? Los pensamientos sensuales, los pensamientos de animadversión y los pensamientos de daño. Estas son las tres cosas que han abandonado.
“Y, ¿cuáles son las tres cosas que han cultivado? Los pensamientos de renunciamiento, los pensamientos de benevolencia y los pensamientos de no dañar. Estas son las tres cosas que han cultivado.
“Monjes, dondequiera que los monjes viven en concordia y armonía… llego a esta conclusión acerca de ellos: ‘Seguramente, estos venerables señores han abandonado tres cosas y han cultivado [otras] tres cosas’”.