Colección de discursos agrupados numéricamente
3.183–352. Serie repetitiva sobre la codicia, etc.
“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse tres cosas. Y, ¿cuáles son esas tres? La concentración en la vacuidad, la concentración sin signo y la concentración sin deseo. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse estas tres cosas.
[184–352] “Monjes, mediante la plena comprensión de la codicia… mediante la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión de la codicia, han de desarrollarse estas tres cosas.
“Monjes, mediante la plena comprensión… la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión del odio… la falsa ilusión… la ira… la hostilidad… la denigración… la insolencia… la envidia… la avaricia… el engaño… la astucia… la obstinación… la vehemencia… el orgullo… la arrogancia… la embriaguez… la negligencia, han de desarrollarse tres cosas. Y, ¿cuáles son esas tres? La concentración en la vacuidad, la concentración sin signo y la concentración sin deseo. Mediante el conocimiento directo sobre la negligencia, han de desarrollarse estas tres cosas”.
Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Exaltados, aquellos monjes se deleitaron en la declaración del Bienaventurado.