Colección de discursos agrupados numéricamente
10.211. El infierno (1)
“Monjes, poseyendo las diez características, uno es depositado en el infierno como si estuviera llevado allí. Y, ¿cuáles son esas diez?
“He aquí, monjes, hay alguien que destruye la vida. Es un asesino, sanguinario, dado a los golpes y la violencia, sin piedad con los seres vivos.
“Además, monjes, él toma lo que no le ha sido dado. Roba las riquezas y las propiedades de otros en el campo o el bosque.
“Además, monjes, se involucra en la indebida conducta sexual. Tiene relaciones sexuales con mujer protegida por sus madres, padres, madres y padres, hermanos, hermanas o parientes; protegida por su Dhamma, que tiene esposo, con la que [tener relaciones sexuales] implica penalidad o hasta con una ya prometida.
“Además, monjes, habla falsamente. Si estuviera convocado a la asamblea, en la presencia de sus parientes, al gremio o a la corte, y preguntado como testigo así: ‘Buen hombre, dinos lo que sabes’, entonces, no sabiendo diría: ‘Yo sé’, y sabiendo diría: ‘No sé’; no viendo diría: ‘Veo’ y viendo diría: ‘No veo’. De esta manera, conscientemente profiere falsedades para su propio fin, para el fin de otro o para el fin de algún insignificante mundano.
“Además, monjes, profiere palabras que causan divisiones. Habiendo escuchado algo aquí, lo repite en otra parte para causar divisiones entre la gente; o, habiendo escuchado algo en otra parte, lo repite a esas personas para causar divisiones entre la gente. De esta manera, es alguien que causa divisiones entre aquellos que están unidos, es un creador de divisiones que disfruta de las facciones, se regocija en las facciones, se deleita en las facciones y profiere palabras que producen las facciones.
“Además, monjes, habla ásperamente. Profiere palabras que son ásperas, rudas, hirientes a otros, ofensivas a otros, cercanas a la ira y que no conducen a la concentración.
“Además, monjes, da rienda suelta a charlas frívolas. Habla fuera del tiempo apropiado, habla falsamente, habla lo que no es beneficioso, profiere palabras contrarias al Dhamma y Disciplina, fuera del tiempo apropiado profiere palabras sin valor alguno, palabras irracionales, ruidosas y no beneficiosas.
“Además, monjes, está lleno de anhelo. Anhela las riquezas y las propiedades de otros así: ‘¡Oh, que lo que pertenece a otros, sea mío!’.
“Además, monjes, tiene la mente con animadversión e intenciones de odio así: ‘¡Oh, que esos seres sean muertos, masacrados, cortados, destruidos y aniquilados!’.
“Además, monjes, sostiene falsos puntos de vista e incorrectas perspectivas así: ‘No hay nada dado, nada sacrificado ni nada ofrendado; no hay frutos ni resultados de las malas acciones; no existe este mundo ni otro; no hay madre ni padre; no hay seres renacidos espontáneamente; no hay en este mundo ascetas y brahmanes de recta conducta y recta práctica quienes, habiendo descubierto este mundo y el otro mundo por sí mismos con el conocimiento directo, lo hacen conocer a otros’.
“Monjes, alguien que posee estas diez características, es depositado en el infierno como si estuviera llevado allí.
“Pero, monjes, poseyendo las diez cualidades, uno es depositado en el cielo como si estuviera llevado allí.
“He aquí, monjes, hay alguien, que habiendo abandonado la destrucción de la vida, se abstiene de destruir la vida. Con la vara y el arma puestas a un lado, consciente y bondadosamente, mora compasivo hacia todos los seres vivos.
“Además, monjes, habiendo abandonado la toma de lo que no le ha sido dado, se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado. No roba las riquezas ni las propiedades de otros en el campo o el bosque.
“Además, monjes, habiendo abandonado la indebida conducta sexual, se abstiene de la indebida conducta sexual. No tiene relaciones sexuales con la mujer protegida por sus madres, padres, madres y padres, hermanos, hermanas o parientes; protegida por su Dhamma, que tiene esposo, con la que [tener relaciones sexuales] implica penalidad ni con una ya prometida.
“Además, monjes, habiendo abandonado el hablar falso, se abstiene de hablar falsamente. Si estuviera convocado a la asamblea, en la presencia de sus parientes, al gremio o a la corte, y preguntado como testigo así: ‘Buen hombre, dinos lo que sabes’, entonces, no sabiendo diría: ‘No sé’, y sabiendo diría: ‘Lo sé’; no viendo diría: ‘No veo’ y viendo diría: ‘Veo’. De esta manera, no profiere conscientemente falsedades para su propio fin, para el fin de otro ni para el fin de algún insignificante mundano.
“Además, monjes, habiendo abandonado el habla que causa divisiones, se abstiene de proferir palabras que causan divisiones. Habiendo escuchado algo aquí, no lo repite en otra parte para causar divisiones entre la gente; o, habiendo escuchado algo en otra parte, no lo repite a esas personas para causar divisiones entre la gente. De esta manera, es alguien que reúne lo que está dividido, promueve la unidad, disfruta de la concordia, se regocija en la concordia, se deleita en la concordia y profiere palabras que producen la concordia.
“Además, monjes, habiendo abandonado el hablar áspero, se abstiene de hablar ásperamente. Profiere palabras que son gentiles, placenteras para oír, amables, que llegan al corazón, corteses y que agradan a muchos.
“Además, monjes, habiendo abandonado las charlas frívolas, se abstiene de las charlas frívolas. Habla en el tiempo apropiado, habla la verdad, habla lo que es beneficioso, profiere palabras del Dhamma y Disciplina, en el tiempo apropiado profiere palabras dignas de ser recordadas, palabras racionales, sucintas y beneficiosas.
“Además, monjes, está sin anhelo. No anhela las riquezas y las propiedades de otros así: ‘¡Oh, que lo que pertenece a otros, sea mío!’.
“Además, monjes, tiene la mente con bondad e intenciones libres de odio así: ‘¡Oh, que esos seres vivan felices, sin enemistades, aflicción ni ansiedad!’.
“Además, monjes, sostiene rectos puntos de vista y correctas perspectivas así: ‘Existe lo dado, lo sacrificado y lo ofrendado; hay frutos y resultados de las malas acciones; existe este mundo y el otro; hay madre y padre; hay seres renacidos espontáneamente; hay en este mundo ascetas y brahmanes de recta conducta y recta práctica quienes, habiendo descubierto este mundo y el otro mundo por sí mismos con el conocimiento directo, lo hacen conocer a otros’.
“Monjes, alguien que posee estas diez cualidades, es depositado en el cielo como si estuviera llevado allí”.