Colección de discursos agrupados numéricamente

10.65. Primer discurso sobre la felicidad

En una ocasión, el Venerable Sariputta estaba morando entre los magadhans en Nalakagamaka. Entonces, un asceta errante de nombre Samandakani se acercó al Venerable Sariputta e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus amable saludos y palabras de bienvenida, se sentó a un lado y dijo al Venerable Sariputta:

“Amigo Sariputta, ¿qué es la felicidad? ¿Qué es el sufrimiento?”.

“Renacimiento, amigo, es el sufrimiento. No-renacimiento es la felicidad. Cuando hay renacimiento, este sufrimiento ha de ser esperado: frío, calor, hambre, sed, defecar y orinar; estar afligido por el fuego, palos o cuchillos; ser regañado por parientes y amigos reunidos juntos. Cuando hay renacimiento, este sufrimiento ha de ser esperado.

Cuando no hay renacimiento, esta felicidad ha de ser esperada: ni frío ni calor, falta de hambre y sed, falta de [necesidad] de defecar y orinar; no estar afligido por el fuego, palos ni cuchillos; no ser regañado por parientes ni amigos reunidos juntos. Cuando no hay renacimiento, esta felicidad ha de ser esperada”.