Colección de discursos agrupados numéricamente

3.90. Segundo discurso sobre los entrenamientos

“Monjes, he aquí, estos tres entrenamientos. Y, ¿cuáles son esos tres? sigue igual que en el sutta anterior

“Y, ¿qué es, monjes, el entrenamiento en la más alta sabiduría? He aquí, monjes, con la destrucción de las corrupciones mentales, el monje realiza por sí mismo, con el conocimiento directo y en esta actual vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece allí.

“Estos son, monjes, los tres entrenamientos.”

Energético, fuerte y resuelto,
meditativo, atentamente consciente y con sus facultades mentales resguardadas,
uno debería practicar la alta moralidad,
la alta concentración y sabiduría.
Así como antes también después;
así después como antes;
así arriba como abajo;
así abajo como arriba;
así de día como noche;
así de noche como de día;
habiendo superado a todas las vigilias
con la inconmensurable concentración.
Le llaman el aprendiz del camino,
cuya conducta ha sido bien purificada.
Le llaman iluminado en el mundo,
sabio que completó la práctica.
Para alguien liberado de la destrucción de la avidez,
con el cese de la conciencia,
la emancipación de la mente
es como la extinción de una vela.