Colección de discursos agrupados numéricamente
4.170. Discurso armonioso
En una ocasión, el venerable Ananda estaba residiendo en Kosambi, en el monnasterio de Ghosita. Allí se dirigió a los monjes: “¡Amigos!”
“Sí, amigo”, respondieron los monjes.
El Venerable Ananda dijo: “Amigos, quienquiera -ya sea monje o monja- que declara el logro del estado de arahant en mi presencia, todos lo hacen mediante uno de estos cuatro caminos. ¿Qué cuatro?
“Se da el caso en el que un monje ha desarrollado la visión clara precedida por la tranquilidad. A medida que desarrolla la visión clara precedida por la tranquilidad, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.
“Entonces se da el caso en el que un monje ha desarrollado la tranquilidad precedida por la visión clara. A medida que desarrolla la tranquilidad precedida por la visión clara, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.
“Entonces se da el caso en el que un monje ha desarrollado la tranquilidad en tándem con la visión clara. A medida que desarrolla la tranquilidad en tándem con la visión clara, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.
“Entonces se da el caso en el que en la mente de un monje tiene su inquietud respecto al Dhamma bien bajo control. Llega un momento en que su mente se vuelve firme interiormente, se calma, y se hace unificada y concentrada. En él, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.
“Quienquiera -ya sea monje o monja- que declara el logro del estado de arahant en mi presencia, todos lo hacen mediante uno de estos cuatro caminos.”