Colección de discursos agrupados numéricamente

6.2. Segundo discurso sobre el que es digno de las ofrendas

“Monjes, poseyendo seis cualidades el monje es digno de ofrendas, digno de hospitalidad, digno de dádivas y digno de recibir reverenciales saludos; es un insuperable campo de méritos para el mundo. Y, ¿cuáles son esas seis?

“Si quiere, ejerce múltiples poderes sobrenaturales. Habiendo sido uno, se convierte en muchos; habiendo sido muchos, se convierte en uno. Aparece. Desaparece. Atraviesa sin trabas paredes, murallas y montañas como si fueran espacio. Bucea dentro y fuera de la tierra como si fuera agua. Camina sobre las aguas sin hundirse como si fuese tierra firme. Sentado con las piernas cruzadas, vuela en el aire como un ave con alas. Con su mano toca y acaricia el sol y la luna, tan impresionantes y poderosos. Ejerce influencia con su cuerpo hasta en los mundos de Brahma.

“Si quiere, oye, por medio del elemento auditivo divino, purificado y sobrepasando al humano, ambos tipos de sonidos, divinos y humanos, ya sean cercanos o lejanos.

“Si quiere, conoce la consciencia de otros seres, otros individuos, habiéndola abarcado con su propia consciencia. Distingue una mente con pasión como una mente con pasión, y una mente sin pasión como una mente sin pasión. Distingue una mente con aversión como una mente con aversión, y una mente sin aversión como una mente sin aversión. Distingue una mente con ignorancia como una mente con ignorancia, y una mente sin ignorancia como una mente sin ignorancia. Distingue una mente restringida como una mente restringida, y una mente dispersa como una mente dispersa. Distingue una mente exaltada como una mente exaltada, y una mente no exaltada como una mente no exaltada. Distingue una mente superable [aquella que no está a su nivel más elevado] como una mente superable, y una mente insuperable como una mente insuperable. Distingue una mente concentrada como una mente concentrada, y una mente desconcentrada como una mente desconcentrada. Distingue una mente liberada como una mente liberada, y una mente no liberada como una mente no liberada.

“Si quiere, recuerda sus múltiples moradas pasadas, esto es, un nacimiento, dos nacimientos, tres nacimientos, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil, muchos eones de contracción cósmica, muchos eones de expansión cósmica, muchos eones de contracción y expansión, [recordando]: ‘Allí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal era mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Y falleciendo desde aquel estado, surgí de nuevo allí. Allí también tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal era mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Falleciendo desde aquel estado, surgí de nuevo aquí'. Así él recuerda sus múltiples vidas pasadas en sus modos y detalles.

“Si quiere, ve, por medio del ojo divino, purificado y sobrepasando al humano, seres muriendo y reapareciendo, y distingue cómo son inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, de acuerdo con su kamma: ‘Estos seres, que estaban dotados de mala conducta corporal, verbal y mental, que insultaban a los nobles, sostenían opiniones incorrectas y emprendían acciones bajo la influencia de opiniones incorrectas, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en el plano de la privación, el destino incorrecto, los reinos inferiores, en el infierno. Pero estos seres, que estaban dotados con buena conducta corporal, verbal y mental, que no insultaban a los nobles, que sostenían opiniones correctas y emprendían acciones bajo la influencia de opiniones correctas, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en buenos destinos, incluso en el mundo celestial'. Así ̶̶por medio del ojo divino, purificado y que supera al ojo humano ̶̶ ve seres morir y reaparecer, y distingue cómo son inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, de acuerdo con su kamma.

“Con la destrucción de las impurezas ha descubierto por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado allí, permanece en ella.

“Poseyendo estas seis cualidades, monjes, el monje es digno de ofrendas, digno de hospitalidad, digno de dádivas y digno de recibir reverenciales saludos; es un insuperable campo de méritos para el mundo”.