Colección de discursos agrupados numéricamente

8.40. Resultado de la mala conducta

“Monjes, la destrucción de la vida, perseguida repetidamente, desarrollada y cultivada, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] la destrucción de la vida, como mínimo, conduce a una vida corta.

“Tomar lo que no ha sido dado, perseguido repetidamente, desarrollado y cultivado, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] tomar lo que no ha sido dado, como mínimo, conduce a la pérdida de los bienes.

“La conducta sexual inapropiada, perseguida repetidamente, desarrollada y cultivada, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] la conducta sexual inapropiada, como mínimo, conduce a enemistad y rivalidad.

“La mentira, perseguida repetidamente, desarrollada y cultivada, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] la mentira, como mínimo, conduce a falsas acusaciones.

“La divisiva forma de hablar, perseguida repetidamente, desarrollada y cultivada, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] la divisiva forma de hablar, como mínimo, conduce a estar separado de sus amigos.

“La brusca forma de hablar, perseguida repetidamente, desarrollada y cultivada, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] la brusca forma de hablar, como mínimo, conduce a [escuchar] sonidos desagradables.

“Las charlas frívolas, perseguidas repetidamente, desarrolladas y cultivadas, conducen al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] las charlas frívolas, como mínimo, conduce a que otros desconfíen de las palabras de uno.

“Tomar licor y vino, perseguido repetidamente, desarrollado y cultivado, conduce al infierno, al reino animal, a la esfera de los espíritus hambrientos; [y en el caso del] renacimiento como ser humano, [tratándose de] tomar licor y vino, como mínimo, conduce a la locura”.