Colección de discursos agrupados temáticamente
Sasika Sutta
19.11. Discurso con la cabeza sumergida
Esto he escuchado. En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Rajagaha, en la Arboleda de los Bambúes, donde acuden las ardillas en busca de la comida. En este tiempo, el Venerable Lakkhana y el Venerable Mahamoggallana estaban morando en el monte Pique del Buitre. Entonces, el Venerable Mahamoggallana, se vistió de mañana temprano y, tomado su cuenco y el hábito exterior, se acercó al Venerable Lakkhana y le dijo: “Ven, amigo Lakkhana y vayamos a Rajagaha en búsqueda de las limosnas”.
“Bien, amigo”, respondió el Venerable Lakkhana. Y, mientras estaban descendiendo del monte Pique del Buitre, el Venerable Mahamoggallana, llegando a cierto lugar, sonrió. Entonces, el Venerable Lakkhana le preguntó: “¿Cuál es la razón, amigo Moggallana, por la cual sonríes?”
“Este no es el momento para esta pregunta, amigo Lakkhana. Hazme esta pregunta cuando estemos en presencia del Bienaventurado”.
Entonces, cuando el Venerable Lakkhana y el Venerable Mahamoggallana, habiendo caminando por Rajagaha en búsqueda de limosnas, volvieron de su habitual ronda, después de haberse alimentado, se acercaron al Bienaventurado. Habiéndole rendido homenaje, se sentaron a un lado y el Venerable Lakkhana dijo al Venerable Mahamoggallana: “He aquí, mientras estábamos descendiendo del monte Pique del Buitre, el Venerable Mahamoggallana, llegando a cierto lugar, sonrió. ¿Cuál fue la razón, amigo Moggallana, por la cual has sonreído?”
“He aquí, amigo, mientras estaba descendiendo del monte Pique del Buitre, he visto a un hombre con su cabeza sumergida en una fosa llena de estiércol. Entonces, se me ocurrió esto: ‘¡Realmente, esto es maravilloso! ¡Realmente, esto es asombroso! ¡Que podría haber semejante ser, podría haber semejante espíritu, que podría haber semejante forma de existencia individual!”
Entonces, el Bienaventurado, se dirigió a los monjes con estas palabras: “Monjes, he aquí hay discípulos que moran habiendo alcanzado la visión, habiendo alcanzado el conocimiento; discípulos que pueden conocer, ver y ser testigos de semejante visión. En el pasado, monjes, yo también he visto seres, pero no he hablado de ello. Porque si hubiese hablado de ello, otros no me lo hubiesen creído, y si no me lo hubiesen creído, esto los hubiese llevado al perjuicio y sufrimiento por mucho tiempo.
“Aquel ser, monjes, solía ser el adúltero del mismo Rajagaha. Habiendo sido atormentado por muchos años en el infierno, por muchos centenares de años, por muchos miles de años, por muchos cientos de miles de años, como el resultado de aquel kamma, como el resultado residual del mismo kamma, está experimentando ahora semejante forma de existencia individual”.
(Los restantes suttas de este capítulo siguen el mismo esquema que el primero. De la misma manera como lo hace el original en pali, a continuación solamente se ofrece la traducción de las frases que difieren de este primer sutta).