Colección de discursos agrupados temáticamente

Pathamagilana Sutta

46.14. Primer discurso sobre el enfermo

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en Rajagaha, en la arboleda de los bambúes del Santuario de la Ardilla. Ahora bien, en esa ocasión el Venerable Mahakassapa permanecía en la caverna Pipphali: indispuesto, afligido, gravemente enfermo. Entonces, al anochecer, el Bienaventurado salió de su retiro y se acercó al Venerable Mahakassapa. Sentándose en el asiento designado [para él], dijo al Venerable Mahakassapa:

“Espero que lo estés sobrellevando, Kassapa, espero que estés mejor. Espero que tus sensaciones dolorosas estén disminuyendo y no aumentando, y que su disminución—no su aumento― sea percibido”.

“Venerable Señor, no lo estoy soportando, no estoy mejorando. Fuertes sensaciones dolorosas están aumentando en mí, no disminuyendo, y su aumento—no su disminución― es percibido”.

“Estos siete factores de iluminación, Kassapa, han sido correctamente expuestos por mí; cuando son desarrollados y cultivados conducen al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana. ¿Cuáles siete? El factor de iluminación de la atención consciente ha sido correctamente expuesto por mí; cuando es desarrollado y cultivado conduce al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana… El factor de iluminación de la ecuanimidad ha sido correctamente expuesto por mí; cuando es desarrollado y cultivado conduce al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana. Estos siete factores de iluminación, Kassapa, han sido correctamente expuestos por mí; cuando son desarrollados y cultivados conducen al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana”.

“¡Ciertamente, Bienaventurado, estos son los factores de la iluminación! ¡Ciertamente, Sublime, estos son los factores de la iluminación!”.

Esto dijo el Bienaventurado. [Entonces,] exaltado, el Venerable Mahakassapa se deleitó en la declaración del Bienaventurado y se recuperó de la enfermedad. De este modo, el Venerable Mahakassapa se curó de su dolencia.