Colección de discursos agrupados temáticamente

Mahakappina Sutta

54.7. Discurso con Maha Kappina

{983} En Savatthi. En esta ocasión, el Venerable Maha Kappina estaba sentado no muy lejos del Bienaventurado, con sus piernas cruzadas, manteniendo su cuerpo erecto y habiendo puesto su atención consciente enfrente. Y el Bienaventurado vio al Venerable Maha Kappina sentado cerca, con sus piernas cruzadas, manteniendo su cuerpo erecto y habiendo puesto su atención consciente enfrente. Habiéndolo visto, el Bienaventurado se dirigió a los monjes con estas palabras:

“Monjes, ¿podéis ver alguna conmoción o estremecimiento en el cuerpo de este monje?”.

“Venerable señor, siempre cuando miramos a este venerable señor, sea que esté sentado en el medio del Sangha o sentado aparte en soledad, nunca podemos ver conmoción alguna ni estremecimiento en el cuerpo de este venerable señor”.

“Monjes, aquel monje alcanza a voluntad –sin esfuerzo ni dificultad– una concentración tal que, cuando la misma es cultivada y desarrollada, ninguna conmoción ni estremecimiento ocurren al cuerpo, ni tampoco ocurre conmoción ni estremecimiento alguno a la mente. ¿Pero qué concentración es está, monjes, que al ser cultivada y desarrollada, ninguna conmoción ni estremecimiento ocurren al cuerpo, ni tampoco ocurre conmoción ni estremecimiento alguno a la mente?

“Ésta es, monjes, la concentración a través de la atención consciente en la respiración que, cuando se la cultiva y desarrolla, ninguna conmoción ni estremecimiento ocurren al cuerpo, ni tampoco ocurre conmoción ni estremecimiento alguno a la mente. ¿Y cómo es, monjes, la concentración a través de la atención consciente en la respiración que, cuando se la cultiva y desarrolla, ninguna conmoción ni estremecimiento ocurren al cuerpo, ni tampoco ocurre conmoción ni estremecimiento alguno a la mente?

“He aquí, monjes, el monje, habiendo ido al bosque, al pie de un árbol o a una choza vacía, se sienta. Habiendo cruzando las piernas, con el cuerpo erecto, pone su atención consciente enfrente, y siempre consciente, inhala y siempre consciente, exhala.

“[i] Inhalando largo, él entiende: ‘Estoy inhalando largo’, o exhalando largo, entiende ‘Estoy exhalando largo’. [ii] Cuando inhala corto, él entiende ‘Estoy inhalando corto’, o cuando exhala corto, entiende ‘Estoy exhalando corto’. [iii] Y él se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentado el cuerpo entero’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar experimentado el cuerpo entero’. [iv] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar calmando las formaciones corporales’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, calmando las formaciones corporales’.

“[v] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando la alegría’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando la alegría’. [vi] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando el placer’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando el placer’. [vii] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando las formaciones mentales’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando las formaciones mentales’. [viii] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar calmando las formaciones mentales’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, calmando las formaciones mentales’.

“[ix] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar experimentando la mente’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, experimentando la mente’. [x] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar llenando de gozo la mente’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, llenando de gozo la mente’. [xi] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar concentrando la mente’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, concentrando la mente’. [xii] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar liberando la mente’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, liberando la mente’.

“[xiii] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar contemplando la impermanencia’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando la impermanencia’. [xiv] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar contemplando el desvanecimiento’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el desvanecimiento’. [xv] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar contemplando el cese’ y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el cese’. [xvi] Él se entrena así: ‘Voy a inhalar contemplando el renunciamiento’, y se entrena así: ‘Voy a exhalar, contemplando el renunciamiento’.

“Ésta es, monjes, la concentración a través de la atención consciente en la respiración que, cuando se la cultiva y desarrolla, ninguna conmoción ni estremecimiento ocurren al cuerpo, ni tampoco ocurre conmoción ni estremecimiento alguno a la mente”.