Colección de discursos agrupados numéricamente

71–81. Capítulo sobre la buena compañía

“Monjes, no veo otra cosa particular alguna que sea más favorable para el surgimiento de las cualidades beneficiosas aún no surgidas y la desaparición de las cualidades perjudiciales ya surgidas, que la buena compañía. Para alguien que tiene buenos amigos, las no surgidas cualidades beneficiosas surgen y las surgidas cualidades perjudiciales, declinan.

“Monjes, no veo otra cosa particular alguna que sea más favorable para el surgimiento de las cualidades perjudiciales aún no surgidas y la desaparición de las cualidades beneficiosas ya surgidas, que la búsqueda de las cualidades perjudiciales y la falta de búsqueda de las cualidades beneficiosas. Para alguien que busca las cualidades perjudiciales y no busca las cualidades beneficiosas, las no surgidas cualidades perjudiciales surgen y las surgidas cualidades beneficiosas, declinan.

“Monjes, no veo otra cosa particular alguna que sea más favorable para el surgimiento de las cualidades beneficiosas aún no surgidas y la desaparición de las cualidades perjudiciales ya surgidas, que la búsqueda de las cualidades beneficiosas y la falta de búsqueda de las cualidades perjudiciales. Para alguien que busca las cualidades beneficiosas y no busca las cualidades perjudiciales, las no surgidas cualidades beneficiosas surgen y las surgidas cualidades perjudiciales, declinan.

“Monjes, no veo otra cosa particular alguna que sea más favorable para que los aún no surgidos factores de iluminación no surjan y los ya surgidos factores de iluminación no alcancen su plenitud por medio del desarrollo, que la descuidada atención. Para alguien que atiende descuidadamente, los no surgidos factores de iluminación no surgen y los surgidos factores de iluminación no alcanzan su plenitud por medio del desarrollo.

“Monjes, no veo otra cosa particular alguna que sea más favorable para que los aún no surgidos factores de iluminación surjan y los ya surgidos factores de iluminación alcancen su plenitud por medio del desarrollo, que la cuidadosa atención. Para alguien que atiende cuidadosamente, los no surgidos factores de iluminación surgen y los surgidos factores de iluminación alcanzan su plenitud por medio del desarrollo.

“Cosa insignificante, monjes, es la pérdida de parientes. Peor cosa es la pérdida de sabiduría.

“Cosa insignificante, monjes, es el incremento de los parientes. Mejor cosa es crecer en sabiduría. Por eso, monjes, deberíais entrenaros de esta manera: ‘Vamos a crecer en sabiduría’. Es así, monjes, cómo deberíais entrenaros.

“Cosa insignificante, monjes, es la pérdida de riquezas. Peor cosa es la pérdida de sabiduría.

“Cosa insignificante, monjes, es el incremento de las riquezas. Mejor cosa es crecer en sabiduría. Por eso monjes, deberíais entrenaros de esta manera: ‘Vamos a crecer en sabiduría’. Es así, monjes, cómo deberíais entrenaros.

“Cosa insignificante, monjes, es la pérdida de la fama. Peor cosa es la pérdida de sabiduría.

“Cosa insignificante, monjes, es el incremento de la fama. Mejor cosa es crecer en sabiduría. Por eso monjes, deberíais entrenaros de esta manera: ‘Vamos a crecer en sabiduría’. Es así, monjes, cómo deberíais entrenaros”.