Colección de discursos agrupados temáticamente
Gotama Sutta
12.10. El Buda Gotama
“Monjes, antes de mi iluminación, mientras que todavía era un bodhisatta no plenamente iluminado, esto me ocurrió a mí: ‘Ay de mí, este mundo había caído en la desgracia en cuanto nace, envejece y muere, desaparece y reaparece, y aún así no comprende el escape de esa insatisfacción de la vejez-y-muerte’.
“Entonces, monjes, esto se me ocurrió a mí: ‘¿Cuando existe qué cosa, la vejez-y-muerte llega a ser? ¿Mediante qué cosa, la vejez-y-muerte está condicionada?’. Entonces, monjes, a través de una cuidadosa atención, tuvo lugar en mí una penetración a través de la sabiduría: cuando existe el nacimiento, la vejez-y-muerte llega a ser; la vejez-y-muerte está condicionada mediante el nacimiento.
“Entonces, monjes, esto se me ocurrió mí: ‘¿Cuando existe qué cosa, el nacimiento llega a ser… la existencia llega a ser… el apego llega a ser… la avidez llega a ser… la sensación llega a ser… el contacto llega a ser… la séxtuple base de los sentidos llega a ser… el nombre-y-forma llega a ser… la conciencia llega a ser… las formaciones mentales llegan a ser? ¿Mediante qué cosa, las formaciones mentales están condicionadas?’ Entonces, monjes, a través de una cuidadosa atención, tuvo lugar en mí una penetración a través de la sabiduría: cuando existe la ignorancia, las formaciones mentales llegan a ser; las formaciones mentales están condicionadas mediante la ignorancia.
“Y con ignorancia como condición, las formaciones mentales [llegan a ser]…. Con el nacimiento como condición, la vejez-y-muerte, el dolor, el lamento, la pena, la angustia y la desesperanza. Tal es el origen de todo este montón de la insatisfacción. Esto se llama, monjes, el camino equivocado.
“‘Origen, origen’, de esta manera, monjes, en consideración a las cosas nunca antes escuchadas, surgió en mí la visión, el conocimiento, la sabiduría, el conocimiento verdadero y la luz.
“Entonces, monjes, esto se me ocurrió a mí: ‘¿Cuando no existe qué cosa, la vejez-y-muerte no llega a ser… el nacimiento no llega a ser… la existencia no llega a ser… el apego no llega a ser… la avidez no llega a ser… la sensación no llega a ser… el contacto no llega a ser… la séxtuple base de los sentidos no llega a ser… el nombre-y-forma no llega a ser… la conciencia no llega a ser… las formaciones mentales no llegan a ser? ¿Con el cese de qué cosa, cesan las formaciones mentales?’ Entonces, monjes, a través de una cuidadosa atención, tuvo lugar en el bodhisatta Vipassi una penetración a través de la sabiduría: cuando no existe la ignorancia, las formaciones mentales no llegan a ser; con el cese de la ignorancia cesan las formaciones mentales.
Y con la total desaparición y el cese de la ignorancia, llega el cese de las formaciones mentales… Con el cese del nacimiento, también cesa la vejez-y-muerte, el dolor, el lamento, la pena, la angustia y la desesperanza. Tal es el cese de todo este montón de insatisfacción.
“‘Cese, cese’, de esta manera, monjes, en consideración a las cosas nunca antes escuchadas, surgió en mí la visión, el conocimiento, la sabiduría, el conocimiento verdadero y la luz”.