Colección de discursos agrupados temáticamente

Assutava Sutta

12.62. Segundo discurso con el [individuo] no instruido

En Savatthi.

“Monjes, el individuo mundano no instruido puede experimentar repugnancia hacia este cuerpo compuesto de cuatro grandes elementos… continúa igual que en el sutta anterior… ; puede llegar a estar desapasionado hacia él y liberado de él. Y, ¿cuál es la razón? Porque el crecimiento y el declive pueden ser vistos en ese cuerpo compuesto de cuatro grandes elementos, se ve cómo se establece y cómo deja a estar. Por eso el individuo mundano no instruido puede experimentar repugnancia hacia este cuerpo compuesto de cuatro grandes elementos; puede llegar a estar desapasionado hacia él y liberado de él.

“Pero, monjes, en cuanto a aquello que es llamado ‘mente’, ‘mentalidad’ o ‘conciencia’, el individuo mundano no instruido es incapaz experimentar repugnancia hacia eso, no puede llegar a estar desapasionado hacia eso ni puede estar liberado de eso. Y, ¿cuál es la razón? Porque por largo tiempo, monjes, esto ha sido mantenido por él, apropiado y asido de esta manera: ‘eso es mío, eso soy yo, eso es mi ser’. Por eso el individuo mundano no instruido es incapaz experimentar repugnancia hacia eso, no puede llegar a estar desapasionado hacia eso ni puede estar liberado de eso.

“Para el individuo mundano no instruido sería mejor tomar como su yo ese cuerpo compuesto de cuatro grandes elementos que la mente. Y, ¿cuál es la razón? Porque ese cuerpo compuesto de cuatro grandes elementos se ve estar por un año, por dos años, por tres, cuatro, cinco o diez años, por veinte, treinta, cuarenta o cincuenta años, por cien años o aún más. Pero aquello que es llamado ‘mente’, ‘mentalidad’ o ‘conciencia’, día y noche surge como una cosa y cesa como otra.

“Por eso, monjes, el instruido noble discípulo atiende diligente y cuidadosamente el origen dependiente en sí mismo de esa manera: ‘Cuando esto existe, aquello llega a ser; con el surgimiento de esto, surge aquello. Cuando esto no existe, aquello no llega a ser; con el cese de esto, cesa aquello.’ Monjes, dependiendo del contacto experimentado como placentero, surge la sensación placentera. Con el cese del contacto experimentado como placentero, la correspondiente sensación –la sensación placentera que surgió dependiendo de aquel contacto experimentado como placentero- cesa y desaparece. Dependiendo del contacto experimentado como doloroso, surge la sensación dolorosa. Con el cese del contacto experimentado como doloroso, la correspondiente sensación –la sensación dolorosa que surgió dependiendo de aquel contacto experimentado como doloroso- cesa y desaparece. Dependiendo del contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso, surge la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Con el cese del contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso, la correspondiente sensación –la sensación ni-placentera-ni-dolorosa que surgió dependiendo de aquel contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso- cesa y desaparece.

“Monjes, al igual que el calor es generado y el fuego es producido de la conjunción y fricción de dos estacas, y con la separación y el apartamiento de esas estacas el resultante calor cesa y desaparece, de la misma manera, dependiendo del contacto experimentado como placentero… contacto experimentado como doloroso… contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso, surge la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Con el cese del contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso, la correspondiente sensación –la sensación ni-placentera-ni-dolorosa que surgió dependiendo de aquel contacto experimentado como ni-placentero-ni-doloroso- cesa y desaparece.

“Viendo esto, monjes, el instruido noble discípulo experimenta repugnancia hacia la forma, repugnancia hacia la sensación, repugnancia hacia la percepción, repugnancia hacia las formaciones mentales y repugnancia hacia la conciencia. Experimentando la repugnancia, llega a ser desapasionado. Mediante el desapasionamiento [su mente] queda liberada. Cuando está liberada le llega el siguiente conocimiento: ‘esta es la libertad’. Y él comprende eso: ‘destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer, se ha realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia’”.