Colección de discursos agrupados numéricamente

4.46. Segundo discurso con Rohitassa

Entonces, cuando la noche había pasado, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “Monjes, anoche, cuando la noche estaba avanzada, un joven deva de asombrosa belleza, de nombre Rohitassa, se acercó a mí iluminando toda la arboleda. Acto seguido, me rindió homenaje, se paró a un lado y dijo:

“¿Es posible, Venerable Señor, alcanzar por medio de un viaje el fin del mundo? ¿Ver o conocer el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos?”.

Lo que sigue es igual que el sutta anterior