Colección de discursos agrupados numéricamente

4.51. Primer discurso sobre las corrientes de méritos

“He aquí, monjes, estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad, que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo, que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa hábitos [que le han sido dados], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa comida de las limosnas, adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa la vivienda [que le ha sido dada], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa las medicinas y provisiones para la salud [que le han sido dadas], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Estas son, monjes, las cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad, que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo, que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Monjes, cuando el noble discípulo posee estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, no es fácil medir sus méritos así: ‘Justo tanto es la corriente de méritos, corriente de lo beneficioso… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno’; más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa de méritos.

“Monjes, al igual que tampoco es fácil medir el agua en el gran océano así: ‘He aquí tantos litros de agua’, ‘he aquí tantos cientos de litros de agua’, ‘he aquí tantos de miles de litros de agua’ o ‘he aquí tantos cientos de miles de litros de agua’, más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa del agua; así también, cuando el noble discípulo posee estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, no es fácil medir sus méritos así: ‘Justo tanto es la corriente de méritos, corriente de lo beneficioso… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno’; más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa de méritos”.

Así como los grandes ríos utilizados por mucha gente,
Fluyen aguas abajo y alcanzan el océano,
La gran masa de agua, el mar sin límites,
El temible receptáculo de muchas piedras preciosas;
Así las corrientes de méritos alcanzan al sabio
Que es el dador de la comida, la bebida, y la ropa;
[Y llevan al] dador de camas, asientos y cobertizos,
Como las aguas llevan los ríos al mar.