Colección de discursos agrupados numéricamente
8.3. Querido
Esto he escuchado:
En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “Monjes”.
“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:
“Monjes, poseyendo ocho características, un monje es desplaciente y desagradable para sus compañeros monjes, y no es estimado ni respetado por ellos. Y, ¿cuáles son esas ocho? He aquí, el monje alaba a los que son desagradables y critica a los que son agradables; es deseoso de ganancias y honra; es moralmente sin vergüenza y sin temor moral; tiene malos deseos y sostiene incorrectos puntos de vista. Poseyendo estas ocho características, un monje es desplaciente y desagradable para sus compañeros monjes, y no es estimado ni respetado por ellos.
“Monjes, poseyendo ocho cualidades, un monje es querido y agradable para sus compañeros monjes, y es estimado y respetado por ellos. Y, ¿cuáles son esas ocho? He aquí, el monje no alaba a los que son desagradables ni critica a los que son agradables; no es deseoso de ganancias ni honra; tiene sentido de vergüenza moral y temor moral; tiene pocos deseos y sostiene rectos puntos de vista. Poseyendo estas ocho cualidades, un monje es querido y agradable para sus compañeros monjes, y es estimado y respetado por ellos”.