Colección de discursos agrupados temáticamente

Vajira Sutta

5.10. Discurso con Vajira

En Savatthi. En aquel entonces, una mañana temprano la monja Vajira se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, entró a Savatthi en busca de las limosnas. Después de haber caminado en Savatthi en busca de las limosnas, después de haber retornado de esa su habitual ronda de buscar comida y después de haberse alimentado, fue a la arboleda del Hombre Ciego para la morada diurna. Habiendo penetrado dentro de la arboleda del Hombre Ciego, se sentó al pie de un árbol para su morada diurna.

Entonces, el Mara, el Malvado, deseando causar miedo, trepidación y terror a la monja Vajira, deseando hacerla caer de la concentración, se acercó y se dirigió a ella en verso:

¿Dónde está el creador del ser?
¿Dónde surgió el ser?
Y, ¿dónde el ser cesa?

Entonces, a la monja Vajira se le ocurrió el siguiente pensamiento: “¿quién es éste que recita el verso –un ser humano o un ser no humano?” Acto seguido se le ocurrió esto: “este es el Mara, el Malvado, quien recita el verso deseando causarme miedo, trepidación y terror, deseando hacerme caer de la concentración.”

Entonces, la monja Vajira, habiendo entendido “este es el Mara, el Malvado”, le replicó en versos:

¿Es este tu especulativo punto de vista, Mara?
Este es un montón de puras formaciones:
Aquí no se encuentra ser alguno.
Al igual que para llamar al ensamblaje de las partes,
Se usa la palabra “carro”,
De la misma manera cuando esos cúmulos aparecen,
Se acostumbra decir “el ser”.
Pero es que sólo la insatisfacción llega a existir,
Es la insatisfacción que está y desaparece,
Nada más que la insatisfacción llega a ser,
Y nada más que la insatisfacción cesa.

Entonces, el Mara, el Malvado se dio cuenta de eso: “la monja Vajira me conoce”, por lo cual, triste y decepcionado desapareció de allí.