Colección de discursos agrupados numéricamente
130–140. Capítulo sobre las aspiraciones
“Monjes, el monje dotado de la fe, la recta aspiración, debería aspirar de esta manera: ‘que llegue a ser como Sariputta y Moggallana’. Este es el estándar y el criterio para mis discípulos monjes, es decir, Sariputta y Moggallana.”
“Monjes, la monja dotada de la fe, la recta aspiración, debería aspirar de esta manera: ‘que llegue a ser como Khema y Uppalavanna’. Este es el estándar y el criterio para mis discípulas monjas, es decir, Khema y Uppalavanna.”
“Monjes, el seguidor laico dotado de la fe, la recta aspiración, debería aspirar de esta manera: ‘que llegue a ser como el hombre hogareño Citta y Hatthaka de Alavi’. Este es el estándar y el criterio para mis seguidores laicos, es decir, el hombre hogareño Citta y Hatthaka de Alavi.”
“Monjes, la seguidora laica dotada de la fe, la recta aspiración, debería aspirar de esta manera: ‘que llegue a ser como la seguidora laica Khujjuttara y Velukantaki Nandamata’. Este es el estándar y el criterio para mis seguidoras laicas, es decir, la seguidora laica Khujjuttara y Velukantaki Nandamata.”
“Monjes, poseyendo dos características, el tonto, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito. Y, ¿cuáles son esas dos? Sin haber investigado y escudriñado, alaba a alguien que merece ser censurado. Sin haber investigado y escudriñado, censura a alguien que merece alabanzas. Poseyendo esas dos características, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito.
“Monjes, poseyendo dos cualidades, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito. Y, ¿cuáles son esas dos? Habiendo investigado y escudriñado, censura a alguien que merece ser censurado. Habiendo investigado y escudriñado, alaba a alguien que merece alabanzas. Poseyendo esas dos características, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura y el reproche del sabio, generando además un gran merito.”
“Monjes, poseyendo dos características, el tonto, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito. Y, ¿cuáles son esas dos? Sin haber investigado y escudriñado, cree en algo que merece ser sospechado. Sin haber investigado y escudriñado, sospecha de algo que merece ser creído. Poseyendo esas dos características, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito.
“Monjes, poseyendo dos cualidades, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito. Y, ¿cuáles son esas dos? Habiendo investigado y escudriñado, sospecha de algo que merece ser sospechado. Habiendo investigado y escudriñado, cree en algo que merece ser creído. Poseyendo esas dos características, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura y el reproche del sabio, generando además un gran merito.”
“Monjes, conduciéndose de mala manera hacia dos personas, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito. Y, ¿cuáles son esas dos? Su madre y su padre. Conduciéndose de mala manera hacia esas dos personas, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito.
“Monjes, conduciéndose de buena manera hacia dos personas, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito. Y, ¿cuáles son esas dos? Su madre y su padre. Conduciéndose de buena manera hacia esas dos personas, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito.”
“Monjes, conduciéndose de mala manera hacia dos personas, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito. Y, ¿cuáles son esas dos? El Tathagata y el discípulo del Tathagata. Conduciéndose de mala manera hacia esas dos personas, el tono, incompetente y malo se mantiene a sí mismo en una condición de mutilado y herido; es censurable y sujeto a reproche del sabio, generando además un gran demerito.
“Monjes, conduciéndose de buena manera hacia dos personas, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito. Y, ¿cuáles son esas dos? El Tathagata y el discípulo del Tathagata. Conduciéndose de buena manera hacia esas dos personas, el sabio, competente y bueno se resguarda a sí mismo de la condición de mutilado y herido; está más allá de la censura el reproche del sabio, generando además un gran merito.”
“Monjes, he aquí existen esas dos cosas. Y, ¿cuáles son esas dos? Limpieza de la propia mente y uno que no se apega a nada en el mundo. Estas son las dos cosas.”
“Monjes, he aquí existen esas dos cosas. Y, ¿cuáles son esas dos? Ira y hostilidad. Estas son las dos cosas.”
“Monjes, he aquí existen esas dos cosas. Y, ¿cuáles son esas dos? La eliminación de la ira y la eliminación de la hostilidad. Estas son las dos cosas.”