Colección de discursos agrupados numéricamente

5.79. Tercer discurso sobre los futuros peligros

“Monjes, he aquí estos cinco futuros peligros que todavía no surgieron y que van a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlos y hacer esfuerzo para abandonarlos. Y, ¿cuáles son esas cinco?

“He aquí, monjes, en el futuro habrá monjes que no serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Ellos darán plena ordenación a otros, pero no serán capaces de disciplinarlos en la conducta virtuosa superior, en la mente superior ni en la sabiduría superior. Éstos, tampoco, serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Y éstos, a su vez, también darán plena ordenación a otros, pero tampoco serán capaces de disciplinarlos en la conducta virtuosa superior, en la mente superior ni en la sabiduría superior. Por lo cual, estos [pupilos] tampoco serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Así, monjes, a través de la corrupción del Dhamma llega la corrupción de la Disciplina y, de la corrupción de la Disciplina, llega la corrupción del Dhamma. Este es el primer futuro peligro que todavía no surgió y que va a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlo y hacer esfuerzo para abandonarlo.

“Además, monjes, en el futuro habrá monjes que no serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Ellos tomarán a otros como dependientes de ellos, pero no serán capaces de disciplinarlos en la conducta virtuosa superior, en la mente superior ni en la sabiduría superior. Éstos, tampoco, serán desarrollados corporalmente, en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Y éstos, a su vez, también tomarán a otros como dependientes de ellos y tampoco serán capaces de disciplinarlos en la conducta virtuosa superior, en la mente superior ni en la sabiduría superior. Por lo cual estos [pupilos] tampoco serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Así, monjes, a través de la corrupción del Dhamma llega la corrupción de la Disciplina y, de la corrupción de la Disciplina, llega la corrupción del Dhamma. Este es el segundo futuro peligro que todavía no surgió y que va a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlo y hacer esfuerzo para abandonarlo.

“Además, monjes, en el futuro habrá monjes que no serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Mientras se ocupen en charlas pertenecientes al Dhamma, en preguntas y respuestas, se van a deslizar hacia el dhamma negro, pero no lo van a reconocer. Así, monjes, a través de la corrupción del Dhamma llega la corrupción de la Disciplina y, de la corrupción de la Disciplina, llega la corrupción del Dhamma. Este es el tercer futuro peligro que todavía no surgió y que va a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlo y hacer esfuerzo para abandonarlo.

“Además, monjes, en el futuro habrá monjes que no serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Mientras se reciten aquellos discursos pronunciados por el Tathagata que son profundos, profundos en el significado, que trascienden el mundo, conectados con la vacuidad, ellos no querrán escucharlos, no prestarán el oído a ellos ni aplicarán sus mentes para entenderlos; no pensarán que aquellas enseñanzas deberían ser estudiadas y aprendidas. Pero mientras se reciten aquellos discursos que son mera poesía compuesta por los poetas, hermosos en palabras y frases, creados por los desconocidos y pronunciados por sus discípulos, entonces querrán escucharlos, prestarán el oído a ellos y aplicarán sus mentes para entenderlos; pensarán que aquellas enseñanzas deberían ser estudiadas y aprendidas. Así, monjes, a través de la corrupción del Dhamma llega la corrupción de la Disciplina y, de la corrupción de la Disciplina, llega la corrupción del Dhamma. Este es el cuarto futuro peligro que todavía no surgió y que va a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlo y hacer esfuerzo para abandonarlo.

“Además, monjes, en el futuro habrá monjes que no serán desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, en la mente ni en la sabiduría. Los monjes ancianos—siendo no desarrollados corporalmente en la conducta virtuosa, la mente ni la sabiduría― serán lujuriosos y laxos, líderes en la reincidencia, los que descartan la tarea de la reclusión; no harán surgir la energía para alcanzar lo que aún no ha sido alcanzado, lograr lo que aún no ha sido logrado o por realizar lo que aún no ha sido realizado. Y la siguiente generación seguirá su ejemplo. Ellos también serán lujuriosos y laxos, líderes en la reincidencia, los que descartan la tarea de la reclusión; no harán surgir la energía para alcanzar lo que aún no ha sido alcanzado, lograr lo que aún no ha sido logrado o por realizar lo que aún no ha sido realizado. Así, monjes, a través de la corrupción del Dhamma llega la corrupción de la Disciplina y, de la corrupción de la Disciplina, llega la corrupción del Dhamma. Este es el quinto futuro peligro que todavía no surgió y que va a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlo y hacer esfuerzo para abandonarlo.

“Estos son, monjes, los cinco futuros peligros que todavía no surgieron y que van a surgir en el futuro. Vosotros debéis reconocerlos y hacer esfuerzo para abandonarlos”.