Colección de discursos agrupados temáticamente

Pathamamarapasa Sutta

35.114. La trampa del Mara

{114} “Monjes, he aquí hay formas cognoscibles a través del ojo que son deseables, encantadoras, placenteras, sensualmente atractivas y tentadoras. Cuando el monje mira el deleite presente en ellas, les da la bienvenida y permanece asido a ellas, es llamado monje que entró en la guarida del Mara, que está bajo control del Mara; la trampa del Mara lo había acechado de tal manera que es esclavo del Mara y el Malvado hace con él lo que quiere.

“Además, monjes, he aquí hay sonidos cognoscibles a través del oído… olores cognoscibles a través de la nariz… sabores cognoscibles a través de la lengua… fenómenos mentales cognoscibles a través de la mente que son deseables, encantadores, placenteros, sensuales y tentadores. Cuando el monje mira el deleite presente en ellos, les da la bienvenida y permanece asido a ellos, es llamado monje que entró en la guarida del Mara, que está bajo control del Mara; la trampa del Mara lo había acechado de tal manera que es esclavo del Mara y el Malvado hace con él lo que quiere.

“Monjes, he aquí hay formas cognoscibles a través del ojo que son deseables, encantadoras, placenteras, sensuales y tentadoras. Pero cuando el monje no mira el deleite presente en ellas, no les da la bienvenida ni permanece asido a ellas, es llamado monje que no entró en la guarida del Mara, que no está bajo control del Mara; la trampa del Mara no lo había acechado, por lo cual no es esclavo del Mara ni el Malvado hace con él lo que quiere.

“Además, monjes, he aquí hay sonidos cognoscibles a través del oído… olores cognoscibles a través de la nariz… sabores cognoscibles a través de la lengua… fenómenos mentales cognoscibles a través de la mente que son deseables, encantadores, placenteros, sensuales y tentadores. Pero cuando el monje no mira el deleite presente en ellos, no les da la bienvenida ni permanece asido a ellos, es llamado monje que no entró en la guarida del Mara, que no está bajo control del Mara; la trampa del Mara no lo había acechado, por lo cual no es esclavo del Mara ni el Malvado hace con él lo que quiere.”