Colección de discursos agrupados numéricamente

5.104. Asceta delicado

“Monjes, poseyendo cinco cualidades, el monje es un delicado asceta entre los ascetas. Y, ¿cuáles son esas cinco?

“He aquí, monjes, el monje por lo general usa el hábito que específicamente le ha sido obsequiado a él, raras veces alguno que no le haya sido obsequiado específicamente a él; por lo general come la comida que específicamente le ha sido obsequiada a él, raras veces alguna que no le haya sido obsequiada específicamente a él; por lo general usa la vivienda que específicamente le ha sido obsequiada a él, raras veces alguna que no le haya sido obsequiada específicamente a él; por lo general usa las medicinas que específicamente le han sido obsequiadas a él, raras veces algunas que no le hayan sido obsequiadas específicamente a él.

“Además, monjes, sus compañeros monjes, aquellos que habitan con él, por lo general se comportan con él de manera agradable, corporal, verbal y mentalmente, raras veces de manera desagradable. Por lo general le presentan lo que es agradable, raras veces lo que es desagradable.

“Además, monjes, cosas como: el malestar originado por la bilis, la flema, el viento o la combinación de estas, el malestar producido por los cambios climáticos, el malestar producido por la conducta descuidada, el malestar producido por el ultraje o el malestar producido como resultado del kamma, no surgen en él con mucha frecuencia. Raras veces está enfermo.

“Además, monjes, gana a voluntad, sin problema ni dificultad, los cuatro jhanas que constituyen una mente superior y una morada placentera en esta presente vida. Y, con la destrucción de las contaminaciones, el monje ha descubierto por sí mismo, mediante un conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece allí. De esta manera, monjes, una persona es un delicado asceta entre los ascetas.

“Monjes, si alguien dijese rectamente: ‘Él es un asceta delicado entre los ascetas’, esto es precisamente lo que debería decir de mí. Porque por lo general uso el hábito que específicamente me ha sido obsequiado a mí, raras veces alguno que no me haya sido obsequiado específicamente a mí; por lo general como la comida que específicamente me ha sido obsequiada a mí, raras veces alguna que no me haya sido obsequiada específicamente a mí; por lo general uso la vivienda que específicamente me ha sido obsequiada a mí, raras veces alguna que no me haya sido obsequiada específicamente a mí; por lo general uso las medicinas que específicamente me han sido obsequiadas a mí, raras veces algunas que no me hayan sido obsequiadas específicamente a mí. Mis compañeros monjes, aquellos que habitan conmigo, por lo general se comportan conmigo de manera agradable, corporal, verbal y mentalmente, raras veces de manera desagradable. Por lo general me presentan lo que es agradable, raras veces lo que es desagradable. Cosas como: el malestar originado por la bilis, la flema, el viento o la combinación de estas, el malestar producido por los cambios climáticos, el malestar producido por la conducta descuidada, el malestar producido por el ultraje o el malestar producido como resultado del kamma, no surgen en mí con mucha frecuencia. Raras veces estoy enfermo. Gano a voluntad, sin problema ni dificultad, los cuatro jhanas que constituyen una mente superior y una morada placentera en esta presente vida. Y, con la destrucción de las contaminaciones, he descubierto por mí mismo, mediante un conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanezco allí. Si alguien dijese rectamente: ‘Él es un asceta delicado entre los ascetas’, esto es precisamente lo que debería decir de mí”.